miércoles, 22 de octubre de 2014

DESTINANDO



A menudo observo que en cualquier área de la vida, cuando tenemos un conflicto, hacemos “como que no está” no mirándolo a la cara, como si esperásemos que el azar resuelva mágicamente el tema sin que tomemos decisiones al respecto.

Cuando hay conflictos con el dinero, muchas veces, hacemos como que” no nos interesa”, lo que genera que, durante todo el día, todos los temas circulen alrededor del dinero….( no tengo, no alcanza, no puedo, no llego, etc)

Con la comida, no pasa algo muy diferente, hay personas, ( no todas), pero algunas personas que tienen una historia con tantas idas y venidas, malestares y decepciones con la relación entre su cuerpo y la comida, que prefieren  “no enterarse” en el día del malestar que esto acarrea, lo que se traduce en que cada pequeño trozo ( o gran trozo ) de alimento que ha de ser ingerido, no debe ser mirado a “los ojos”, ya que el malestar interno no lo permite..

El punto es que TODO, pasa a ser y girar alrededor de la comida, entonces, no nos sentamos a comer, picoteamos, las salidas son un tedio porque siempre hay tentaciones a la orden del día, las reuniones sociales y o familiares, otro conflicto a superar, entonces nuestro destino está en manos de algo ajeno que debe mágicamente resolverse….

A no ser que asumamos, que el secreto de la historia, y la evolución se hizo trabajando y que , como humilde  laburante, hay que trabajar en este asunto, empezando por hacer lo que hay que hacer que es mirar a los ojos a “ese malo”; (que no es tan malo, se llama comida y en su justa medida es nuestro combustible diario) y re pactamos de que modo podemos encontrarnos a diario con el,  seguirá siendo un  problema que agobia, pero que miramos por tv, como ajenos  y de lejos.

La primera estrategia sería entonces pensar, que necesito para comer y estar tranquilo, hacer las compras pertinentes y SENTARNOS a comer, no picotear todo el día.( Y Si nos invitamos a comer, con música y decoración… bueh, eso ya sería un lujo!)

Una vez logrado esto ( que , créanme es mucho), podemos ir haciendo el ejercicio extensivo a lo social, los horarios de trabajo, etc, pero mirando cara a cara a ese tema, tan “PESADO” q se llama comida y del cual dependemos; haciendo esto, es muy probable que podamos sentir que “El destino está en nuestras manos”, como en el cuentito que les comparto y espero que disfruten!



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